lunes, octubre 30, 2006

RISAS

Se escuchan risas, todas las sobremesas cargadas de risas y voces, voces que cuentan historias, algunas seguramente exageradas e incluso inventadas, y música, muchas veces música que hace tambalearse el edificio. Mi compañera de trabajo se queja de que son muy ruidosas, pero a mi encanta y durante el verano las echo de menos.
También, alguna vez, tuve esas tardes eternas de risas, sabor a nocilla y mermelada, pero se escaparon, sin posibilidad de retorno, sustituídas por mi triste oficina y amenizadas por las risas de otras, por las historias de otras, por la música de otras

4 Comments:

Blogger Lydia said...

Uhmmm... esas sobremesas se me han venido encima de repente. Llevo días que no me aclaro, pensando y recordando toda mi infancia. Obsesionada por un paso del tiempo cada vez más ágil y tenaz.
Lástima. Poco más..

Te envío un abrazo.

12:07 a. m.  
Blogger Carmen said...

haz que vuelvan esas sobremesas, haz que vuelvan, aunque sea a deshora, tú me entiendes.

Un beso, grande, con sabor a nocilla

1:03 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Qué suerte haber presenciado alguna de esas tardes de tostadas y nocilla. Me las recuerdo cada vez que ya no me sube la cremallera de los vaqueros del instituo. No las cambiaría por nada.

9:43 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

me has hecho recordar.
Esas tardes de pan de molde y nocilla entre lección y lección, untando la última entre risas y palabras, remoloneando las cuatro en el sofá, antes de retomar el estudio.

11:24 a. m.  

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